Siempre que me doy cuenta, tengo los versos de D. Jorge Manrique en mi cabeza. Sus Coplas a la muerte de su padre hacen gala de un conocimiento de la vida que trasciende lo meramente observable.
que van a dar al mar
que es el morir
Estos han sido días de renacer a la vida, de tener coraje para seguir adelante, tomar la realidad tal y como se presenta y saber que estás sola, que nadie puede resolver por ti lo que tú misma tienes que resolver.
Manrique lo dice desde el principio: Recuerde el alma dormida…
Como, muchas veces, estamos dormidos cuando no vemos lo que no queremos ver, como apartamos la mirada de aquello que nos daña; como, a veces, nos quedamos ciegos por amor.
Por amor mendigamos. Por ser visibles también.
Pero hay una copla que me chirría, aunque por poco tiempo
cualquier tiempo pasado
fue mejor
Manrique enseguida matiza:
daremos lo no venido por pasado.
Y aun así, algo en nosotros se queda enganchado a la versión antigua de quien fuimos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario